Agustín Trella - Portfolio manager de Puente

BUENOS AIRES.- El Partido Comunista Chino finalmente eligió al sucesor de Hu Jintao. El dirigente que tomará las riendas es el Vicepresidente, Xi Jinping.

Entre los objetivos que tendrá Xi Jinping será frenar la creciente corrupción y continuar fortaleciendo su demanda domestica como viene sucediendo en los últimos año. El líder chino representa la quinta generación y los analistas esperan que busque reducir las desigualdades sociales que se han zanjado en estos últimos años.

Durante su discurso no hubo referencias a una mayor liberalización política o de la economía, pero sí se fijó el objetivo de duplicar el PBI y los salarios de 2010 para 2020 -lo cual implica una suba de 7% anual-.

La economía china mostró un crecimiento de un 7,4% anual durante el tercer trimestre de este año, con signos de reactivación en la producción industrial, las ventas minoristas y la inversión fija, y una caída de la inflación a mínimos de 33 meses (1,7% anual) en octubre. Esto, junto con una menor incertidumbre política luego del traspaso de poder del presidente Hu Jintao a Xi Jinping -quien asumirá el poder en marzo 2013-, incrementaría las inversiones extranjeras y daría lugar a nuevas medidas económicas.

Sin embargo, su balanza comercial continúa afectada por la baja en el crecimiento de la Eurozona, donde China destina alrededor de un 22% de sus exportaciones. El principal problema que tenía China, la inflación, se disipó debido a la profundización de la crisis económica a nivel mundial, por lo cual comenzaron a bajar sus tasas de interés, con el objetivo de impulsar sus mercados internos. El 5 de julio, el Banco Popular de China bajó la tasa de préstamos y depósitos a 6% y 3%, respectivamente, como parte de una política de estímulos monetarios. Será importante para la economía asiática ver como evoluciona la crisis en la Eurozona, pero también como se termina de definir la situación del "techo de deuda" en EEUU, ambos representan factores importantes para el futuro de su economía. Existen así oportunidades de negocios en China, al considerar:

• Las acciones chinas cotizan a 9,5 veces sus ganancias, por debajo de su promedio de largo plazo de 12,5 veces.

• El banco central chino realizó inyecciones de liquidez récord (U$S 200.000 millones equivalentes a 2,5% de su PBI) en el sistema bancario a través de operaciones de reposo desde junio.

• El viceprimer ministro propuso reducir los impuestos a las empresas. Los ETF son vehículos adecuados para invertir en lo antes mencionado, permitiendo asimismo una adecuada diversificación, entre estos se destaca el ETF Ishares FTSE China 25 Index, que busca replica la performance del índice FTSE China 25. (DyN)